
Ayer soñé con ser niño,
Fue ayer mientras me alejabas de tu vida,
Observaba a los niños jugar y deseaba estar en su sitio,
Para así olvidar el dolor que causa una espina.
Ayer mientras reposaba tu alma en mi hombro
Y el azul cielo era testigo de mi tristeza,
Pedí a dios la infancia pura,
En la que el único sentimiento hacia ti fuera de amistad y pureza.
Ayer cuando tu brazo se entrelazo con el mío
Y el verde pasto no comprendía nuestro mundo,
Respire profundo el olor a hierba,
Suspiro inútil como el último aliento del moribundo.
Ayer cuando te pedí ver con mis ojos tu espíritu
Y en respuesta escondiste tu rostro,
Entendí menos aún esas palabras dulces,
Palabras que dejaban mi corazón roto.
Ayer soñé por un instante en que los dos éramos niños
Jugando a hacer cosquillas al pasto,
Donde nuestras vidas eran felices riendo entre los pinos,
Sin preocupaciones o tragos amargos.
Ayer mientras el sol calentaba mi cuerpo
Y tu boca enfriaban mi alma,
Deseaba no estar muerto,
Rogaba mi infancia, rogaba volver a tener calma.
Ayer mientras la vida corría con el viento del atardecer
Y mi alma se vaciaba por tu amor hacia otra persona,
Pedí a dios ser niño otra vez
Y borrar de mi mente tu sabor y tu aroma.
Ayer cuando el adiós silencioso nos separó,
Volví mis ojos al cielo e hice un reclamo sincero,
Preguntaba ¿Por qué no soy niño?
¿Por qué dios no me concedes eso que tanto deseo?
Ayer cuando con un medio beso despedías mi mundo
Y el reflejo del espejo se empañaba con una lágrima cristalina,
Solo me quedo tu rostro, un aroma profundo,
El sabor de tus labios frescos y una sonrisa fina.
Ayer solo soñé.
Ayer supe que jamás volveré a ser niño otra vez.
Ayer me concedió dios mi entrañable deseo,
Porque volvía a ser un niño cuando te llore.
Leonardo Velázquez Santopietro
1 comentarios:
Este poema me encanto, es muy bello; es muy impresionante la manera en como pudiste captar la sonrisa del niño, es maravillosa tu fotografia.
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